La conmovedora historia de un jugador de Boca

Bayan Mahmud le guiña un ojo a Bianchi para apropiarse del lateral derecho. Antes de llegar a la Ribera, el futbolista escapó de Ghana en medio de una guerra, que terminó con la vida de sus padres. Llegó a Argentina escondido en un barco. Los detalles.

Tiene solo 18 años y sueña con apropiarse del lateral derecho de Boca. Se trata de Bayan Mahmud, un juvenil de las divisiones menores de la entidad de la Ribera, que tiene otra “Aventura Extraordinaria”, como la película para contar. Tranquilamente podría ser la segunda parte del film. El moreno escapó de Ghana en medio de una intensa guerra que terminó con la vida de sus padres y llegó a Argentina escondido en un barco.

Es el lateral derecho de la cuarta división y este año fue inscripto para actuar de manera oficial. ComoCristian Cellay no rindió en el andarivel, tampoco conformó Emiliano Albín ni Franco Sosa, la promesa del club sueña con recibir el guiño de Carlos Bianchi y mostrar sus condiciones.

El protagonista se escapó de Ghana en medio de una feroz guerra de tribus que terminó con la vida de sus padres. En su intento por huir de su tierra de origen, se subió sin que nadie lo vea a un barco de dudoso destino. El navío ancló en Buenos Aires y luego de conseguir refugio en Migraciones, recaló en la entidad de la Ribera.

“Quiero ser el primer negro en jugar en la Selección Argentina”, dijo el futbolista ghanés que está dando sus primeros pasos en Boca.

Se escapó de su país, una pequeña nación al oeste de África, hace 28 meses. La guerra entre dos tribus terminó con la vida de sus padres en 2005, y él y su hermano fueron a parar a un orfanato. Pero en 2010 el conflicto se reanimó y volvieron a ser perseguidos por lo cual tuvieron que huir.

“Yo soy de la tribu Kusazi y nos venían a perseguir. Ellos se reconocen por una marca que llevan en el cuerpo. Si me veían, se iban a dar cuenta de que no tenía ninguna marca. Por eso, quería irme. Empezamos a correr, ese lugar es medio jodido. Y no sabía qué pasaba con mi hermano. Fui a otra ciudad para entrar a un barco. Estuve como una semana. Hice amigos en ese barco, me contaron que salía al día siguiente y me ayudaron a meterme. Era muy peligroso. Yo entré ahí pero no sabía adónde iba“, contó.

Bayan explicó que durante el viaje dormía atrás de un contenedor, en el piso porque no tenía documentos ni nada. “Estuve ahí escondido un día y medio. Al final, salí. Si no, iba a morir. Y por supuesto los que me vieron son muy buena gente. Me dijeron que me quedara tranquilo, que no saliera mucho. Cuando era el tiempo de comida, me traían. Y así estuve las tres semana”, agregó.

“Yo no sabía que estaba viniendo a Argentina. Me subí a cualquier barco, tenía que escapar de la guerra“, señaló. En el camino perdió a su hermano, a quien encontró hace poco tiempo gracias a las gestiones del club.

Cuando llegó al país estuvo tres días sin rumbo, hasta que se encontró con un grupo de senegales (“con quienes hablé del Mundial de Sudáfrica 2010″, relató) que lo guiaron hasta migraciones, donde recibió ayuda.

Su carrera en el fútbol comenzó de la mano de su padre, un ex futbolista de un prestigioso club de su país. Junto con su hermano se pasaban los días en busca de lugares para poder jugar a la pelota.

En Argentina, comenzó a ir al barrio de Constitución, donde había muchos africanos, y los sábados siempre pasaba por la plaza en la que jugaban hasta que un día lo invitaron a entrar. “Venían perdiendo, pero pasamos a ganar todos los partidos. No sabía que estaban jugando por plata. Y me dieron $20. ¡Buenísimo, je!“, comentó.

“Entonces empecé a ir seguido y una persona que se llama Rubén García me vio jugando ahí y me trajo a Boca. Agarramos el formulario y me tomaron la prueba. Y ese día jugué muy bien”, relató Bayan sobre su llegada al Xeneize.

Comenzó su carrera deportiva como volante derecho, pero con el correr de los juegos y la necesidad fue retrasado a zonas defensivas. Este año ya puede ser profesional y como al Virrey le esta faltando un lateral por ese sector… La vida de Bayan Mahmud puede tener otro golpe de suerte, luego de tanto sufrimiento.

FUENTE